Un cura y una monja estaban en un refugio, solos. En el refugio había una cama, una bolsa de dormir y un montón de mantas.
El cura, un caballero por cierto, le dice a la monja que duerma en la cama, y el se tira en el suelo, se mete en la bolsa de dormir, sube el cierre hasta arriba, y se dispone a dormir.
En eso, la monja exclama: - Padre, tengo frío -
Entonces, el cura baja el cierre de la bolsa, agarra una manta, se la coloca arriba de la cama, se mete dentro de la bolsa de dormir, sube el cierre hasta arriba de todo. Cuando cierra los ojos la monja le dice: - Padre tengo mucho frío. -
El cura baja nuevamente el cierre, sale de la bolsa de dormir, agarra otra manta, se la coloca arriba de la otra, y nuevamente se mete en la bolsa, sube el cierre hasta arriba, y cierra los ojos para dormir.
Nuevamente se escucha la voz de la monja que le dice: - Padre, estoy congelada!!. -
-Hermana - contesta el padre - ya que estamos solos, lejos de la civilización, usted tendría problemas que hagamos como marido y mujer? -
La hermana con voz coqueta le dice que no tendría problemas.
-Entonces levantate, anda a buscar la manta y no me rompas más las pelotas!!! -
jueves, 17 de mayo de 2007
El Cura y la monjita
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